viernes, 8 de agosto de 2008

Soledad de dos

La soledad es una bebida embriagante. La soledad de a dos es una herida mortal. La soledad de dos te lleva a buscar otros puertos, a hundirte en los cantos de sirenas, a dejar el mastil y hundirte hasta casi, casi ahogarte. Y piensas....un poco más, un poco más, hasta sentirme vivo. Y te hundes, te hundes y los cantos son cada vez más fuertes y casi olvidas que estás solo de a dos. Casi...casi....si no fuera por un fiel rayo de razón, un fiel y enervante rayo de razón que muchos pierden en el camino a la felicidad. La soledad de a dos hace que dejes de amar al ser que debe ser amado. La soledad de a dos busca herir porque el otro no compensa tus más profundas necesidades. La soledad de a dos te transforma en una extraña bestia que busca devorarse el corazón del otro. La soledad de a dos es uno de los peores males y sin embargo es tan común. Es que no estar solo es muy dificil. Tu propia emocionalidad es un mundo muy solitario, que a veces se hacer dificil amar, amar de verdad y basta que una sirena te cante al oído para que todo el barco se hunda. Nunca se deja de estar solo y eso es algo que hay que asumir, antes de comenzar a amar a otro.