miércoles, 19 de marzo de 2008
De alguna manera creo que esperamos a que las cosas lleguen por sí solas, en este caso, el amor, y no es que uno ande buscando y buscando a ver quién cae, sino que no avanzamos hacia aquello.
Con esto quiero decir que: el amor lo encontramos, y lo perdemos luego, porque nunca lo vamos a buscar, desde un principio. Porque esperamos a que resulte de la nada, y sólo porque sí. Esperamos que él nos encuentre, y de tanto esperar, se nos va. Por giles.
Yo por ejemplo, creo que vi una pequeña señal que decía que quizás por ahí sí. Pero ¿qué pasa? Que soy tan gallina, que aún cuando basta sólo con que diga "hola", no me atrevo. Es el miedo al rechazo. Y ese miedo nos tiene tan paralizados, pensando: "si me rechazan una vez más, me voy al carajo", y por supuesto, dejamos de arriesgarnos, y todo lo que imaginamos que pasaría, se nos va en collera.
Esa es la respuesta que buscábamos. Creo.
jueves, 13 de marzo de 2008
I just don´t know where I´m going, but I know where I´ll stay. I just don´t know where to find him, but I know he can´t hide.
martes, 11 de marzo de 2008

Nunca fue fácil. A mí nunca me fue fácil. Que la otra parte no quería, que había otra persona, que habían otras personas, que no era tanto y que no podía ser, no más. Yo siempre quise estar con alguien y aún lo quiero. Lo digo de verdad. Le puse empeño cuando tuve que hacerlo, fui sincero cuando tenía que serlo y fui derecho cuando debía. Pero nada ha funcionado, en el sentido de que siga con alguien a mi lado.
Nunca me han pateado. Las dos veces en que existió la posibilidad de que ocurriera –en cuanto a que estaba en una relación fija, con nombre y todo- fui yo quien decidió que ya no más. Y no me enorgullece. No fue fácil; hasta pena me dio. Creo que en parte porque terminaba con algo que sabía me iba a costar vivir nuevamente. Y así es. Siempre lo ha sido, porque para mí –esto de las relaciones amorosas- no me es fácil.
Nunca he estado con alguien de quien esté profundamente enamorado. No hablo de amar, porque pienso que cuando uno ama es porque se ha dado la posibilidad de demostrarlo, y para eso, se debe estar en pareja. En cambio, uno sí puede enamorarse de alguien que no está contigo. Y yo si me he enamorado. Mucho. Dos veces. Y en ambas oportunidades, no he podido amar.
¿Es muy terrible todo esto? Increíblemente, pienso que no. A final de cuentas, a todo el mundo se le aparece el indicado o indicada. Luego de varias relaciones o simplemente a la primera. Así suena sencillo, pero para mí nunca ha sido fácil. Sin embargo, nunca ha sido terrible tampoco.
domingo, 9 de marzo de 2008
Yo de verdá creo que el día en que tenga algo real, algo estable y qué se yo, eso va a cambiar. Yo bebo, desde que perdí a alguien. Entonces, esa ausencia es más fácil esconderla en la ebriedad. No digo que pase toda la vida así, porque no es cierto, pero creo firmemente que las razones que me hacen beber, y a veces emborracharme, es esa, es efectivamente la soledad.
Estoy aburrida de estar sola. Nosotros, que participamos acá, nos merecemos algo. Merecemos que nos quieran, y merecemos ser felices. O andar más contentos, al menos.

